Hallan frente a Almardà un cadáver sin identificar que investiga la Guardia Civil
Un cadáver sin cabeza, manos ni pies apareció el lunes flotando frente a la playa de Almardà, en Sagunto, y los forenses recurren al ADN para intentar identificarlo.
Antes de que se resuelva la identidad del hombre, lo único confirmado es la secuencia de lo ocurrido el lunes 28 de septiembre: una embarcación recreativa dio la voz de alarma sobre un cuerpo que flotaba a una milla, aproximadamente, de la costa de Almardà, dentro del término de Sagunto, a eso de las 13:00 horas.
A partir de ahí actuó el protocolo habitual en estos casos. El Servicio Marítimo de la Guardia Civil, unidad encargada de este tipo de rescates en el mar, acudió al punto señalado, recuperó los restos y los llevó hasta su base en el Club Náutico de Valencia. Faltaban la cabeza, las manos y los pies, y el cuerpo, sin ropa, mostraba un grado de descomposición avanzado, compatible con una permanencia larga en el agua.
Fue en las instalaciones portuarias donde entró en juego la parte judicial: una comisión se hizo cargo del caso, con especialistas de Criminalística de la Guardia Civil y forenses realizando la inspección y el reportaje fotográfico previos al traslado. Documentar así el estado de un cuerpo antes de moverlo es un paso estándar que busca no perder indicios útiles para la instrucción posterior.
Con la autorización judicial ya concedida, los restos pasaron al Instituto de Medicina Legal de Valencia, donde se tomaron muestras genéticas. El siguiente paso será comparar ese perfil con los registros de personas desaparecidas, la vía habitual para poner nombre a un cuerpo cuando fallan las huellas u otros rasgos reconocibles, justo lo que ocurre aquí. En España, este tipo de cotejo se apoya en la base de datos nacional de perfiles genéticos de personas desaparecidas, que reúne muestras aportadas tanto por familiares de desaparecidos como por los propios cuerpos policiales, y permite contrastar un perfil recién obtenido con miles de registros ya existentes. No hay un plazo fijo para este proceso: si existe una coincidencia directa, el resultado puede llegar en cuestión de días, pero si no hay ningún perfil de referencia con el que comparar, la identificación puede demorarse semanas o no resolverse nunca.
El lugar del hallazgo, la playa de Almardà, forma parte del tramo norte del litoral saguntino, una zona con tránsito habitual de bañistas y embarcaciones de recreo en temporada alta. De hecho, fue precisamente una de estas últimas la que reportó el hallazgo a los servicios de emergencia. Se trata de una de las playas menos masificadas del municipio, de perfil más familiar y tranquilo que otros puntos de la costa, algo que no impide que durante los meses de verano concentre un tráfico constante de pequeñas embarcaciones, el mismo tipo de navegación que permitió detectar el cuerpo este lunes.
Casos como este, en los que aparece un cuerpo sin identificar y sin rasgos que permitan reconocerlo a simple vista, se tramitan en España como diligencias judiciales por muerte de causa desconocida hasta que la autopsia y las pruebas complementarias aclaren lo sucedido. Mientras la identidad no se resuelve, este tipo de procedimientos suele avanzar con escasa información pública, lo que explica que por ahora apenas hayan trascendido más detalles sobre la investigación. En sucesos de este tipo, cuando el cuerpo no presenta signos externos claros de violencia, la instrucción suele valorar varias hipótesis en paralelo, desde un accidente o un ahogamiento hasta un fallecimiento por causas naturales o, en último término, un hecho delictivo, hasta que la autopsia y el resto de pruebas periciales acoten cuál de ellas encaja con los hallazgos.
La avanzada descomposición del cuerpo, además, complica en casos como este la estimación del momento exacto de la muerte: los forenses recurren a la temperatura del agua, la profundidad y las corrientes de la zona para acotar un margen aproximado, un cálculo que rara vez ofrece una fecha exacta.
Ni el tiempo que el cuerpo pasó en el mar ni la causa de la muerte están todavía determinados. El caso sigue en manos de la autoridad judicial, pendiente de los resultados forenses que permitan avanzar hacia la identificación. Según El Periódico de Aquí.