El Teatro Romano de Sagunto protagoniza una conferencia en el Museo Arqueológico Nacional
La arqueóloga Carmen Aranegui analizó el papel político y urbano del Teatro Romano de Sagunto en una charla celebrada el martes en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
Cuando un teatro romano se convierte en tema de debate dentro de un museo nacional, la pregunta que subyace no es solo arqueológica, sino política: ¿qué papel jugó ese edificio en la vida de la ciudad que lo construyó? Esa fue la premisa de la conferencia que la arqueóloga Carmen Aranegui Gascó impartió este martes en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) de Madrid, bajo el título 'El teatro romano como icono político urbano: Saguntum', centrada en el monumento de Sagunto.
Aranegui, catedrática emérita de Arqueología de la Universitat de València, defendió que el edificio no era solo un espacio de espectáculo, sino una pieza clave en la organización de la antigua Saguntum: actuaba como bisagra entre el foro y la parte de la ciudad levantada en la ladera, y su presencia, visible desde los principales caminos de acceso, ayudaba a construir tanto el paisaje urbano como el sentimiento de pertenencia de sus habitantes.
La cita se enmarca dentro de 'De la tragedia griega a la comedia romana: el teatro clásico', la exposición que ocupa la Vitrina CERO del MAN hasta el 18 de octubre y que, con fondos propios de la institución, plantea el teatro clásico como algo más que entretenimiento: también como instrumento para difundir ideas y posicionamientos políticos y sociales a lo largo de la historia. El acto se celebró en el salón de actos del museo y corrió a cargo de su directora, Isabel Izquierdo Peraile, como presentadora.
La fecha no es casual: este año se cumplen 130 años desde que el teatro fuera declarado Monumento Nacional, el 26 de agosto de 1896, lo que lo convirtió en uno de los primeros edificios de toda España en recibir esa categoría de protección, casi dos décadas antes de que la figura se extendiera al resto del país. Ese reconocimiento temprano, sin embargo, no ha librado al monumento de polémicas posteriores. Entre 1990 y 1994, los arquitectos Giorgio Grassi y Manuel Portaceli firmaron una restauración que modificó de forma notable el graderío y el espacio escénico; el proyecto acabó en los tribunales, y el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana lo declaró ilegal por vulnerar la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985, un fallo que el Tribunal Supremo confirmó en sucesivas ocasiones. Esa historia judicial convierte al propio edificio en un ejemplo perfecto del choque entre intervención contemporánea y conservación patrimonial que Aranegui situó en el centro de su charla.
A la conferencia asistió una delegación del Ayuntamiento de Sagunto invitada directamente por el museo. La encabezó el alcalde, Darío Moreno, acompañado por la concejala de Patrimonio Cultural y Turismo, Natalia Antonino, y por personal técnico municipal del área de Patrimonio. Para el consistorio, estar presente en un acto de este tipo no es un gesto protocolario menor: se suma a la estrategia de difusión que viene desarrollando en torno al yacimiento y busca reforzar los vínculos con una de las instituciones arqueológicas de referencia en España.
El propio Ayuntamiento suele apoyarse en este tipo de reconocimientos externos cuando defiende ante otras administraciones nuevas partidas para el yacimiento, ya sea a través de fondos europeos de patrimonio o de convenios con la Generalitat: cuanto mayor es la proyección nacional del monumento, más argumentos tiene el consistorio para justificar inversiones futuras en su conservación y en su promoción turística.
Para quien solo conoce el Teatro Romano por sus representaciones estivales, la conferencia de Aranegui añade una capa distinta: la de un edificio que ha sido, a la vez, escenario de teatro clásico, símbolo de identidad cívica en época romana y objeto de litigio jurídico en la España democrática. Esa combinación —monumento vivo, pieza de debate académico y protagonista de sentencias judiciales— es poco habitual entre el patrimonio romano conservado en la Comunitat Valenciana, y explica en parte por qué un museo de la relevancia del MAN le dedica una sesión propia dentro de su programación sobre teatro clásico.
Esa proyección nacional encaja, además, con el calendario propio del monumento en Sagunto, que cada año acoge citas como el festival Ludi Saguntini. La Concejalía de Patrimonio Cultural y Turismo suele apoyarse en este tipo de apariciones para reforzar su argumento de que el Teatro Romano merece visitas durante todo el año, y no únicamente cuando coincide con la programación de espectáculos en directo. Según El Periódico de Aquí, con datos adicionales de Wikipedia.