Sagunto guarda silencio ante el presunto asesinato machista en Madrid
El Ayuntamiento de Sagunto convocó el martes un minuto de silencio ante los edificios municipales por el presunto asesinato machista de una mujer de 88 años en Madrid.
Treinta y siete mujeres asesinadas en lo que va de 2026, cuarenta y siete el año pasado, y una cifra que desde 2003 no deja de crecer: 1.378 asesinatos machistas en España. Esas fueron las cifras que la delegación de Igualdad del Ayuntamiento de Sagunto puso sobre la mesa el martes 15 de septiembre, al convocar un minuto de silencio a las 12 horas ante las puertas de los edificios municipales por el presunto crimen machista de una mujer de 88 años en San Sebastián de los Reyes, Madrid.
Que la convocatoria llegara apenas horas después de conocerse el suceso, sin esperar a que se confirme judicialmente ningún extremo del caso, refleja cómo ha cambiado el protocolo institucional frente a la violencia machista en los últimos años: los ayuntamientos ya no aguardan a que un caso se cierre para posicionarse, sino que activan el gesto de condena de forma casi automática en cuanto salta la alarma en cualquier rincón del país.
A la concentración, celebrada frente a los edificios públicos del municipio, se sumaron miembros de la Corporación Municipal, personal del Ayuntamiento, vecinos y vecinas de Sagunto y varios colectivos y asociaciones locales, en un gesto de rechazo que se repite cada vez que se confirma o se investiga un nuevo caso en cualquier punto de España.
Las estadísticas que maneja la delegación de Igualdad no se limitan a las víctimas mortales adultas: desde 2013 se contabilizan 68 menores asesinados por esta misma causa, y solo en 2026 se han producido ya tres crímenes de violencia vicaria, es decir, asesinatos de hijos e hijas cometidos específicamente para causar daño a sus madres.
Junto al minuto de silencio, el Área de Igualdad ha aprovechado para insistir en un mensaje recurrente: quien tenga sospechas de un caso de violencia machista tiene el deber cívico de comunicarlo, ya sea a través del teléfono de atención 016 o del número de emergencias 112, ambos operativos las 24 horas. La llamada al 016 no aparece en la factura del teléfono, aunque desde la delegación recomiendan borrarla igualmente del registro de llamadas por precaución.
Quien busque ayuda dentro del propio municipio puede acudir al Servicio de Atención a las Mujeres del Área de Igualdad, que atiende con cita previa de lunes a viernes entre las 8:00 y las 15:00 horas —por teléfono, en el 96 265 58 89, por WhatsApp, en el 607 248 363, o por correo electrónico, en [email protected]— y que también recibe sin cita cuando la urgencia lo justifica.
Cuando la situación reviste mayor gravedad, el abanico de contactos se amplía: el 112 conecta con el Centro Coordinador de Emergencias, el 091 (o el 96 267 00 91) con la Policía Nacional, el 092 (o el 96 265 54 84) con la Policía Local de Sagunto, y el 062 con la Guardia Civil, todos disponibles para quien haya sufrido una agresión y necesite protección de forma inmediata. La Generalitat Valenciana suma a esta red su propio recurso, el Centre Dona 24 Hores, accesible en el 900 580 888 o, de nuevo, a través del 016.
La propia noción de violencia vicaria, que la delegación de Igualdad menciona al desglosar las cifras, responde a una categoría relativamente reciente dentro de la legislación española: persigue específicamente a quien utiliza a los hijos o hijas como instrumento para causar el mayor daño posible a la madre, yendo un paso más allá del maltrato dirigido directamente contra ella.
Concentraciones como la de este martes se han convertido en parte del funcionamiento habitual de las instituciones locales frente a la violencia machista: no responden a un hecho ocurrido en Sagunto, sino al protocolo de condena que el Área de Igualdad activa de forma automática cada vez que un nuevo caso salta a la actualidad nacional, como recordatorio de que el fenómeno sigue vivo y de que los recursos de ayuda están disponibles en el propio municipio. Ese recordatorio periódico cumple además una función práctica poco visible, más allá del gesto simbólico: mantener fresco, entre quienes conviven cada día con la Corporación Municipal, el conocimiento de a quién llamar y dónde acudir antes de que llegue una emergencia real. Según Ayuntamiento de Sagunto y elperiodic.com.