La Diputació licita la mejora de la CV-324 entre Sagunto y Petrés por 4,16 millones
La Diputació de València ha sacado a licitación por 4,16 millones de euros la reforma integral de la CV-324, la carretera que une Sagunto con Petrés, que incorporará un carril ciclopeatonal segregado y una nueva rotonda junto a la A-7.
Circular por la CV-324 entre Sagunto y Petrés lleva años siendo motivo de queja vecinal: carriles estrechos, cruces mal resueltos y coches, peatones y bicicletas obligados a convivir en el mismo trazado. Esa situación empieza a tener fecha de caducidad. La Diputació de València acaba de sacar a licitación las obras de reforma de esta vía, dotadas con 4,16 millones de euros, que se ejecutarán en un plazo de diez meses desde su adjudicación.
La CV-324 es una carretera de titularidad provincial, lo que significa que su mantenimiento y sus reformas dependen de la Diputació de València y no del Ayuntamiento de Sagunto ni de la Generalitat, que gestionan otras vías del municipio. Esta circunstancia explica que sea la institución provincial, y no el consistorio saguntino, quien impulse y financie directamente unas obras que afectan de lleno a la movilidad diaria de los vecinos de Petrés y de la propia Sagunto.
Para las familias de Petrés que cada día llevan a los menores al colegio o se desplazan a Sagunto para trabajar, la obra debería traducirse en menos maniobras arriesgadas y en un itinerario propio para caminar allí donde hoy no existe ninguno. La propia Diputació enmarca esta intervención dentro de un programa más amplio de mejora de carreteras comarcales, en el que la seguridad de los usuarios más vulnerables —peatones y ciclistas— gana peso frente al criterio exclusivo de capacidad de tráfico.
Aunque a menudo se percibe como una prolongación de Sagunto, Petrés es un municipio con ayuntamiento propio, fronterizo con Sagunto y con Gilet, situado a poco más de dos kilómetros del casco urbano saguntino. Esa cercanía convierte a la CV-324 en su cordón umbilical con el resto del Camp de Morvedre y con las autovías A-23 y A-7 —algo que la vicepresidenta segunda de la Diputació, Reme Mazzolari, resumió al calificar la vía como «el principal acceso a Petrés».
El proyecto actúa sobre tres frentes distintos. Primero, la calzada: pasará a tener siete metros de anchura, flanqueada por arcenes de un metro, y se corregirán las curvas donde hoy falla la visibilidad. Segundo, el firme y los servicios auxiliares —drenaje, señalización, balizamiento y elementos de contención— se renovarán por completo. Y tercero, se pondrá orden entre los numerosos caminos, viviendas y equipamientos —uno de ellos, un centro escolar— que actualmente desembocan sin control alguno directamente sobre la carretera.
La separación física entre el carril de circulación y la senda peatonal y ciclista es la clave del proyecto: los 70 centímetros de resguardo evitan que un simple bordillo pintado sea la única barrera entre el tráfico rodado y quienes caminan o pedalean, un modelo cada vez más habitual en las carreteras comarcales valencianas para reducir el riesgo de atropello en tramos sin alternativa peatonal.
Quien recorra ese tramo a pie o en bicicleta tendrá, a partir de ahora, un espacio propio: una senda de tres metros, apartada del asfalto por esos 70 centímetros de separación, que enlazará Petrés con el Camí Vell de Terol sin necesidad de pisar el carril de los coches. Esa conexión no es un detalle menor: el Camí Vell de Terol enlaza a su vez con otros caminos rurales del término, de modo que la nueva senda no serviría solo para moverse dentro de la propia CV-324, sino que se integraría en una red más amplia de itinerarios que hoy solo pueden recorrerse en coche o asumiendo el riesgo de caminar junto al tráfico. La Diputació ha licitado en paralelo el acondicionamiento de ese mismo camino, de modo que las dos obras avancen de forma coordinada.
La publicación de la licitación no implica que las máquinas vayan a entrar de inmediato: se trata de la fase en la que las empresas constructoras interesadas presentan sus ofertas, un trámite que en obras de esta envergadura suele prolongarse varias semanas antes de conocerse la adjudicataria. Solo a partir de ese momento arrancará el plazo de diez meses de ejecución, por lo que los vecinos de Petrés y Sagunto que dependen a diario de la CV-324 tendrán que seguir conviviendo por ahora con la carretera en su estado actual.
Este tipo de licitaciones se enmarca en los planes plurianuales de carreteras que las diputaciones provinciales españolas vienen desarrollando en la última década, mediante los cuales se renuevan por tramos las vías de titularidad provincial a medida que el tráfico, el uso peatonal y ciclista o el estado del firme lo hacen necesario. La incorporación de carriles ciclopeatonales segregados, como el que ahora se proyecta entre Sagunto y Petrés, se ha convertido en un estándar de facto en este tipo de reformas, impulsado por la demanda de los propios ayuntamientos y por las políticas de movilidad segura que promueven tanto la Generalitat como la Unión Europea.
Cerrará el conjunto una rotonda de nueva construcción junto al paso elevado sobre la A-7, pensada para desatascar uno de los puntos donde hoy se acumulan los conflictos de tráfico.
Según El Periódico de Aquí, con datos adicionales de Wikipedia sobre Petrés.