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Canet d'en Berenguer precinta el restaurante Jesús Gor por ruido: multa de 6.001 euros

Fachada de un restaurante de Canet d'en Berenguer junto al paseo marítimo Foto: elperiodicodeaqui.com

En Canet d'en Berenguer, municipio vecino de Sagunto en el Camp de Morvedre, el Ayuntamiento precintó el 2 de octubre el restaurante Jesús Gor por ruido. El cierre es temporal: multa de 6.001 euros y reapertura posible en diciembre.

El restaurante Jesús Gor, en la avenida Blasco Ibáñez de Canet d'en Berenguer, a un paso del paseo marítimo, permanece cerrado desde el viernes 2 de octubre. Ese día, entre la tarde y la noche, agentes de la Policía Local colocaron los sellos que había decidido la Junta de Gobierno Local, el órgano que despacha asuntos municipales entre plenos. Hoy hay una cinta policial en la entrada. No es una clausura para siempre: volverá a abrir cuando se arregle el problema y un técnico vuelva a medir el ruido y dé el visto bueno, dentro y fuera del local.

La resolución incluye una sanción de 6.001 euros, y la licencia seguirá suspendida mientras no se ejecuten las reformas exigidas. La cifra supera en más de cinco veces la anterior: el 13 de mayo el consistorio había multado al negocio con 1.125 euros y le había apartado temporalmente del permiso de actividad.

Las fechas ayudan a entender el desenlace. En junio, una vecina escribió al Ayuntamiento que, doce meses largos después de su primer escrito, el ruido seguía llegando a su casa y a las de alrededor a cualquier hora, «las 24 horas». Aseguraba haber captado más de 80 decibelios con su teléfono, una cifra casera que no equivale a una medición oficial. Se sumaron nuevas quejas de otros residentes y de comunidades de propietarios del entorno. En los primeros días de agosto, el consistorio pidió verificar si el negocio había seguido operando con el permiso retirado, y la Policía Local respondió el 18 con un informe que lo confirmaba.

Después, el restaurante entregó un estudio acústico propio. El ingeniero municipal lo tumbó por tres defectos: faltaban lecturas nocturnas, se habían apagado cinco máquinas de aire acondicionado mientras se medía y nadie registró el ruido de la calle. El informe deja claro qué le faltó a esa primera prueba.

Jesús Gor, el dueño, dice al diario que acepta lo ocurrido y que reconoce la razón del Ayuntamiento. Sostiene, eso sí, que en pleno verano el negocio no le permitía parar para hacer obras, y que esperaba librarse del precinto. Con la temporada terminada, planea hacer las reformas cuanto antes, durante el descanso de la plantilla.

Queda por saber cuándo se hará la nueva auditoría. El diario sitúa la reapertura en diciembre, pero el texto no da fecha para esa comprobación, de la que depende todo lo demás.

Según El Periódico de Aquí, que tuvo acceso al expediente municipal.

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