Sagunto recicla 169.280 kilos de vidrio en la campaña de la Bandera Verde de Ecovidrio
Sagunto ha cerrado la campaña veraniega de la Bandera Verde de la Sostenibilidad de Ecovidrio con 169.280 kilos de vidrio recogidos, casi 40.000 kilos más que el verano pasado, gracias a 135 establecimientos hosteleros.
Sagunto pone fin a la temporada estival de la Bandera Verde de la Sostenibilidad con una cifra que mejora claramente el balance del año pasado: 169.280 kilos de vidrio depositados en los contenedores verdes de la ciudad entre junio y agosto. Es la séptima vez que el municipio se suma a este reto de Ecovidrio, en el que ha participado junto a otros 27 municipios valencianos, con 135 establecimientos hosteleros saguntinos implicados directamente en la iniciativa.
Los datos mensuales explican ese resultado. Julio cerró con 90.100 kilos recogidos -un 5% más que en el mismo mes de 2025- a pesar de que la huelga del Servicio de Aguas de Sagunto (SAG) complicó la operativa de recogida durante esas semanas. En agosto, el salto fue todavía mayor: 79.180 kilos, un 78% por encima del registro del año anterior. Sumados ambos meses, la diferencia frente a 2025 ronda los 40.000 kilos adicionales, ya que en todo el verano pasado se llegaron a recoger 130.100 kilos frente a los 169.280 de este año.
Detrás de esta cita estival está el Movimiento Banderas Verdes, un programa con el que Ecovidrio busca frenar el fuerte repunte de residuos de vidrio que deja cada verano la hostelería, sobre todo en localidades de costa con mucha afluencia turística. No es casualidad que el foco esté puesto en este sector: en torno a la mitad de todo el vidrio que se pone en circulación procede precisamente de bares y restaurantes.
El vidrio es, además, uno de los materiales con mejor comportamiento ambiental de los que se depositan en los contenedores de reciclaje: puede fundirse y convertirse en nuevos envases un número prácticamente ilimitado de veces sin perder calidad ni pureza, algo que no ocurre con otros materiales reciclables. Esa propiedad es una de las razones por las que campañas como el Movimiento Banderas Verdes se fijan tanto en los establecimientos hosteleros: cada botella que se recupera en un contenedor verde, en lugar de acabar en el contenedor de resto, vuelve a la cadena de producción en vez de convertirse en residuo definitivo.
En Sagunto, ese consumo se dispara especialmente en el entorno del Puerto, donde playa y terrazas concentran buena parte de la actividad hostelera cada verano. Que la ciudad mantenga su compromiso con el movimiento edición tras edición -y que además lo haya reforzado tanto este año- convierte al Puerto en uno de los termómetros más visibles del avance saguntino hacia la economía circular.
¿Quién está detrás de esta clasificación? Ecovidrio es la organización sin ánimo de lucro que gestiona en España la recogida y el reciclaje de los envases de vidrio de un solo uso. Nació en 1995 y empezó a operar en 1997, amparada por la normativa comunitaria de envases de 1994, y desde entonces coordina buena parte de la red de contenedores verdes repartida por los municipios españoles.
Ecovidrio no financia su actividad con fondos públicos ni cobra directamente a los ayuntamientos por gestionar los contenedores verdes: su modelo se sostiene mediante el llamado sistema de responsabilidad ampliada del productor, por el que son las empresas envasadoras y fabricantes que ponen vidrio en el mercado quienes asumen el coste de que ese vidrio se recoja y se recicle después. De ahí que campañas como la Bandera Verde no supongan gasto adicional para las arcas municipales de Sagunto, más allá del esfuerzo de coordinación y difusión entre los establecimientos hosteleros.
El desenlace de esta séptima edición llegará en las próximas semanas, cuando Ecovidrio anuncie los dos municipios valencianos merecedores de la Bandera Verde. Para decidirlo se fijará en tres variables: el crecimiento de las toneladas recogidas respecto al año anterior, el porcentaje de establecimientos hosteleros que se han sumado en cada localidad y la difusión que cada consistorio haya dado a la campaña en sus propios canales.
Para un municipio, hacerse con la Bandera Verde tiene sobre todo un valor simbólico y de visibilidad: no conlleva una dotación económica, pero sí un reconocimiento público que muchos ayuntamientos aprovechan como argumento de cara al turismo sostenible y como incentivo para que los propios establecimientos hosteleros mantengan el compromiso en ediciones futuras.
Para el vecindario saguntino, el gesto es sencillo pero con efecto acumulativo: cada envase depositado en un contenedor verde suma en un cómputo que, con un incremento del 30% respecto al verano pasado, sitúa a Sagunto entre los municipios que más han mejorado en esta edición del Movimiento Banderas Verdes. Según Ajuntament de Sagunt — Actualidad, con datos adicionales de Wikipedia sobre Ecovidrio.