Un coche choca contra una grúa en la V-23 a la altura de Sagunto
Una persona ha tenido que ser rescatada de su vehículo la mañana del jueves tras chocar contra una grúa en la V-23, a la altura de Sagunto y en sentido Castellón, según el Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia.
El accidente se produjo la mañana de este jueves, 3 de septiembre, en la autovía V-23, a la altura del término municipal de Sagunto y en dirección Castellón, según ha confirmado el Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia. Un turismo colisionó contra una grúa que circulaba por la vía, y uno de los ocupantes del coche quedó atrapado en el interior tras el impacto. Los bomberos tuvieron que excarcerarlo, es decir, liberarlo con herramientas de rescate, antes de que pudiera ser trasladado por los servicios sanitarios.
El Consorcio Provincial de Bomberos no ha detallado por el momento el estado de salud de la persona rescatada ni la causa exacta de la colisión, a la espera de que se complete el atestado correspondiente. Este organismo presta servicio de extinción y rescate en toda la provincia de Valencia, incluido este tramo de la V-23 dentro del Camp de Morvedre. Como suele ocurrir en este tipo de siniestros, son los agentes de tráfico competentes quienes, a partir de ese atestado, determinan con precisión las causas del accidente y las eventuales responsabilidades; hasta entonces, ni el Consorcio ni el resto de fuentes oficiales suelen avanzar valoraciones sobre el alcance de las lesiones, precisamente para no interferir en la investigación en curso.
Los accidentes en los que se ve implicada maquinaria pesada, como la grúa de este siniestro, suelen resultar más complejos para los equipos de emergencia que un choque entre dos turismos: el tamaño y el peso de estos vehículos puede dificultar las maniobras de excarcelación y obliga con frecuencia a cortar más carriles de los habituales mientras se retiran los restos de la calzada, con el consiguiente riesgo de retenciones añadidas en una vía ya de por sí transitada por tráfico industrial.
El tramo de la V-23 donde ocurrió el choque forma parte de uno de los principales ejes de comunicación del término municipal de Sagunto. Con un recorrido de apenas once kilómetros, esta autovía conecta el municipio y sus polígonos industriales con la A-23, la A-7 y la V-21, lo que la convierte en una vía de paso habitual para camiones y maquinaria pesada —entre ella, grúas como la implicada en este siniestro— que se dirigen hacia el puerto y las zonas industriales de Puerto de Sagunto o proceden de ellas. Esa combinación de tráfico industrial y circulación general convierte a la V-23 en una carretera especialmente transitada por vehículos de gran tonelaje, algo que las autoridades de tráfico tienen en cuenta a la hora de vigilar este tramo. Sagunto concentra buena parte de la actividad industrial del Camp de Morvedre, con grandes plantas como ArcelorMittal o la regasificadora de Saggas en sus proximidades, lo que explica que vehículos pesados y maquinaria de gran tamaño formen parte del tráfico habitual de la zona.
En la Comunitat Valenciana, la investigación de accidentes en autovías interurbanas como la V-23 corresponde habitualmente a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que es quien elabora el atestado con el que se reconstruye lo ocurrido y se determinan, en su caso, las responsabilidades.
Los accidentes de tráfico que combinan turismos y vehículos industriales de gran tonelaje, como grúas o camiones articulados, tienden a concentrarse en las horas de entrada y salida de los polígonos, cuando confluyen los desplazamientos laborales con los traslados de maquinaria hacia las obras en marcha. En una comarca como el Camp de Morvedre, con varias industrias pesadas operando de forma simultánea, ese cruce de tráficos se repite a diario en tramos como el de la V-23, lo que explica que este tipo de vías reciba una atención específica por parte de las autoridades encargadas de la seguridad vial.
Los vehículos de gran tonelaje, como las grúas o los camiones que transportan maquinaria industrial, necesitan distancias de frenado y radios de giro mayores que un turismo convencional, lo que hace que las maniobras de incorporación o de adelantamiento junto a ellos sean más delicadas. En vías como la V-23, donde este tipo de tráfico convive a diario con vehículos ligeros que se dirigen a los polígonos o a la propia Sagunto, esa diferencia de comportamiento entre vehículos es uno de los factores que las autoridades de tráfico suelen señalar al analizar la siniestralidad de este tipo de corredores.
Para quienes utilizan esta vía a diario, la recomendación habitual de las autoridades de tráfico ante la presencia de vehículos de gran tonelaje pasa por mantener una distancia de seguridad superior a la habitual, evitar adelantamientos en los tramos con menor visibilidad y extremar la prudencia en las incorporaciones desde los polígonos industriales, que son precisamente los puntos donde suele concentrarse este tipo de tráfico pesado.
Accidentes como este recuerdan la importancia de extremar la precaución en una vía que combina tráfico de paso con el tránsito pesado ligado a la actividad portuaria e industrial de Sagunto. Para quienes utilizan la V-23 a diario para llegar a los polígonos industriales de Sagunto o para dirigirse hacia Castellón, este tipo de incidentes recuerda lo habitual que resulta compartir carril con maquinaria pesada en esta vía. La zona vive además estos meses la recta final de las obras de la gigafábrica de baterías de PowerCo, en Sagunto, lo que suma tráfico pesado adicional a las carreteras del entorno, incluida la V-23; es habitual que las últimas fases de una obra de esta envergadura, con la llegada de equipamiento industrial de grandes dimensiones, generen picos puntuales de tráfico pesado en las vías de acceso más próximas. Según elperiodic.com, con datos adicionales de Wikipedia sobre la autovía V-23.