Romería de la Creu del Garbí en Estivella 2026: no se celebra y el Pilar tiene su historia
Estivella, en el Camp de Morvedre, se queda sin romería a la ermita del Garbí el 25 de octubre por las vacaciones del rector. Una columna recuerda el origen de la devoción al Pilar en el pueblo.
Los vecinos de Estivella que suben en otoño a la ermita de la Creu del Garbí no podrán hacerlo en la fecha habitual. La romería del cuarto domingo de octubre, que en 2026 cae el día 25, no se celebrará, y ese día tampoco habrá misa junto a la cruz. La razón: el rector del pueblo pasa octubre de vacaciones en su país.
La ausencia también toca a la misa ordinaria. Mientras dure, el fin de semana solo tiene una celebración, la del sábado, y se suprime la misa en valenciano de los domingos. Así lo cuenta una columna de opinión de El Periódico de Aquí. Su autor reconoce que el sacerdote tiene derecho a unas vacaciones organizadas antes de su nombramiento, pero cree que las autoridades religiosas deberían haber sido más sensibles para que la tradición no se perdiera este año. Es una valoración del columnista: el texto no recoge la versión de la parroquia ni de la jerarquía eclesiástica.
El contraste que subraya el autor viene del 12 de octubre de 2026: ese día las campanas de Estivella repicaron con insistencia y se ofició una misa destacada en honor a la Virgen del Pilar, con autoridades presentes. Hubo celebración solemne para esta advocación, pero no habrá romería a la Creu del Garbí.
Para el columnista, pensar que el Pilar carece de historia en el pueblo sería faltar a la verdad. La imagen, pequeña y de buena factura, tiene más de 150 años y su presencia en la iglesia se debe al rector Joaquín Álvarez Bonet, nacido en l'Alcúdia y llegado a Estivella en 1826 desde Cortes de Pallàs. Falleció el 19 de octubre de 1859 y fue enterrado en el pueblo: el 19 de octubre de 2026 se cumplieron 167 años.
Su acta de defunción, en el Quinque Libri (libro parroquial), es la fuente principal del columnista. Anota que todos los rectores de las Baronías acudieron al entierro, que dejó una cantidad de dinero para los feligreses pobres y que legó a la iglesia una imagen del Pilar con su custodia, pagada de su bolsillo. Desde entonces, sostiene el texto, la devoción al Pilar va unida a Estivella.
A finales del siglo XIX, la imagen de la Virgen de los Desamparados pasó a una capilla junto al baptisterio, donde sigue hoy. El columnista añade una referencia cronológica: la Guardia Civil empezó a rendir culto al Pilar en 1864 y la Virgen fue declarada patrona del cuerpo en 1913, de modo que Estivella ya la veneraba antes que ese instituto armado.
El lugar al que sube la romería tiene su propio recorrido. Según la Diputació de València, el origen de la ermita de la Creu del Garbí se relaciona con la colocación de una cruz en ese monte en 1787; en 1804 se levantó allí una capilla y la ermita fue restaurada en 1993. Es decir, la cima lleva más de dos siglos con capilla.
El texto no indica si se fijará otra fecha para la romería. El columnista concluye que la historia del Pilar en Estivella está eclipsada pero merece recordarse, sobre todo este año, sin romería. Según El Periódico de Aquí, con datos adicionales de la Diputació de València (turisme).