La Copa RFEF fija el 23 de septiembre para el aplazado Saguntino-Navalcarnero
El Atlético Saguntino y el Navalcarnero disputarán el miércoles 23 de septiembre los octavos aplazados de la Copa RFEF, suspendidos por la alerta naranja por tormentas que también afectó al Levante-Athletic.
El Atlético Saguntino ya conoce la fecha en la que resolverá su duelo pendiente de la Copa RFEF, la competición antes conocida como Copa Federación. El choque de octavos de final ante el CDA Navalcarnero, previsto para el miércoles 16 de septiembre en el Nou Camp de Morvedre, tuvo que suspenderse in extremis por la alerta naranja por tormentas decretada en la Comunitat Valenciana. El mismo aviso meteorológico obligó a posponer otro partido de gran repercusión esa misma jornada, el Levante-Athletic Club de Primera División, una coincidencia que da idea de la intensidad del temporal que azotó la zona.
Resuelta la incógnita del calendario, la Real Federación Española de Fútbol ha determinado que la eliminatoria se dispute el miércoles 23 de septiembre. Queda por cerrar un flecco: la hora exacta del encuentro. Como equipo local, corresponde al Saguntino comunicar el horario definitivo, un trámite que debe completar antes de que termine este viernes. El Nou Camp de Morvedre volverá a ser el escenario elegido, el mismo campo en el que iba a disputarse el choque original.
Lo que está en juego trasciende el resultado de un partido suelto. La Copa RFEF reparte solo cuatro billetes directos para la Copa del Rey, uno para cada semifinalista de la fase nacional, un premio que rara vez está al alcance de un conjunto de Tercera Federación como el saguntino. El propio recorrido del torneo explica el peso simbólico de la competición: nacida en una primera etapa entre 1944 y 1953, se disputa sin interrupción desde la temporada 1993-94 con un formato calcado al de la Copa del Rey, pero reservado al fútbol no profesional, de forma que cada ronda superada acerca a un club modesto a un objetivo normalmente reservado a categorías superiores.
Enfrente estará un rival de perfil distinto al habitual en el grupo. El Navalcarnero compite un peldaño por encima, en Segunda Federación, y llega a esta cita aplazada tras certificar su pase a octavos con una remontada en la prórroga en el campo del Talavera. Es además un equipo que no ha encajado un solo gol en sus cinco partidos coperos, un dato que por sí solo explica el respeto que genera en el vestuario romano antes de recibirlo en casa.
El Saguntino, por su parte, no llegaba a este parón forzoso en su mejor racha: el último precedente liguero fue una derrota ajustada en el campo del Clariano, un tropiezo que cortó un arranque de temporada que hasta entonces sumaba triunfos consecutivos en liga y en la propia Copa. El técnico romano, Guillem Beltrán, ha planteado el aplazamiento en clave positiva, confiando en que los días adicionales de descanso sirvan para que el equipo recupere piernas de cara a un adversario más exigente físicamente que los rivales habituales del grupo.
El calendario reserva además una curiosidad poco habitual en el fútbol a partido único: el sorteo de los cuartos de final de la Copa RFEF está previsto para el lunes 21 de septiembre, dos días antes de que Saguntino y Navalcarnero salten al césped. Esto significa que ambos conjuntos sabrán de antemano a quién se enfrentarían en la siguiente ronda si logran avanzar, una circunstancia que puede sumar tensión —o servir de aliciente extra, según de qué lado caiga la eliminatoria— al duelo del Nou Camp de Morvedre.
Más allá del resultado inmediato, el partido tiene un valor añadido para un club que representa a una comarca, el Camp de Morvedre, donde el fútbol de categoría regional convive con la mayor proyección industrial de la zona. Alcanzar los cuartos de final de una competición de ámbito nacional coloca al escudo romano en un escaparate mediático que va más allá de su liga habitual, y una eliminatoria a partido único añade la tensión propia de un torneo copero, en el que cualquier detalle puede decantar la balanza.
La última plaza de cuartos del grupo sigue así abierta, con el aliciente añadido de que el vencedor conocerá ya su próximo rival antes incluso de haber sellado el billete. Para la afición del Camp de Morvedre, el aplazamiento se traduce en una semana extra de espera, pero también en más tiempo para que el equipo llegue con garantías físicas a una cita que puede marcar el resto del curso copero. Según Golsmedia — Atlético Saguntino.