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Tardor en concierto en Sagunto este 24 de octubre: primera cita con «La vida com un joc»

Tardor en concierto en Sagunto este 24 de octubre: primera cita con «La vida com un joc»
Tardor, la banda valenciana que presenta su quinto disco, «La vida com un joc» Foto: valenciaplaza.com

Tardor toca el sábado 24 de octubre en el Centre Cultural Mario Monreal de Sagunto y el 20 de noviembre en València, con su quinto disco. El álbum completo no llegará hasta principios de 2027.

Tardor retoma los directos este sábado 24 de octubre en Sagunto, con una actuación en el Centre Cultural Mario Monreal que abre la ronda de conciertos de su quinto álbum, «La vida com un joc». La segunda fecha destacada es el 20 de noviembre en la Sala Repvblicca de València, donde la banda presentará el disco en directo. Quien quiera verlos sin salir del Camp de Morvedre tiene, por tanto, la primera oportunidad el sábado.

El álbum se publica en dos volúmenes y, de momento, solo ha salido la primera parte. El conjunto completo no llegará hasta principios de 2027, después de varios contratiempos que el vocalista y compositor, Àlex Blat, detalla en una entrevista con Culturplaza: la lesión de Cesc y los retrasos en la fabricación de los vinilos, que la banda no podía controlar. Antes habrá un nuevo sencillo. Y en los dos conciertos el público oirá las canciones nuevas aunque el disco aún no exista en formato físico.

Blat lleva más de quince años en el grupo y admite que a veces necesita recordarse lo conseguido para no caer en la inseguridad. Su balance es matizado: Tardor no ha tenido un gran éxito comercial, pero sí canciones que han resistido el paso del tiempo. Todavía tocan temas de hace diez años y, según cuenta, hay canciones de 2014 que el público sigue coreando, hasta llorando. Para él, el éxito en valenciano se mide de otra forma: que dos años después de editar una canción haya quien compre una entrada para cantarla, aunque sean 500 personas, o que la escena respete a los artistas. Se compara con Zoo y La Fúmiga, que han logrado algo extraordinario, y asume que Tardor es otra cosa.

El proyecto convive con otras vidas. Tardor no vive solo de la música, así que sus integrantes lo compaginan con el día a día. Aun así, Blat considera que renunciar a subir a un escenario sería una locura, sobre todo tras el concierto de despedida, que recuerda como un momento muy emocionante. Sobre las limitaciones actuales, reconoce que un grupo hoy debe ocuparse también de las redes sociales, un terreno donde ellos se mantienen al margen, y resume esa actitud en un verso de «L'instint»: saben que no están en su mejor momento, pero y qué.

Las canciones del disco giran en torno a las amistades que cambian con los años. Blat ha dedicado un tema a cada cumpleaños, de «Vint-i-dos» a «Trenta-sis». Cuenta que «Vint-i-set» era en realidad «Vint-i-sis», pero el productor estaba obsesionado con ese número, y que «Vint-i-dos» es la única en la que ya no se reconoce. Al escribir «Trenta-sis» notó ausencias entre las felicitaciones, personas que habían sido importantes. Piensa que pocas amistades duran para siempre y que el contacto por WhatsApp va sustituyendo al real: en su grupo de amigos se preguntan cuatro cosas sin saber casi nada unos de otros.

«Si el món s'apaga» nació durante las horas del apagón eléctrico. Blat admite el peligro de quedarse sin electricidad, por ejemplo en un hospital, pero en su caso, ocho personas grabando un disco en una habitación, la falta de luz trajo conversación, juegos de mesa y comidas compartidas. Concluye que no tiene claro si se vive mejor con un smartphone en el bolsillo.

«Hi havia una ciutat» está escrita desde Ciutat Vella, en València, donde el músico vive desde hace treinta años. Según Blat, cuando llegó casi nadie quería vivir allí y hoy la mayoría de las conversaciones que oye en la calle son en inglés. Se refiere a personas con alto poder adquisitivo que teletrabajan para empresas extranjeras y compran vivienda, a lo que se suman los pisos turísticos. Compró su casa en 2018, a un precio todavía asumible; en seis o siete años, dice, la situación ha cambiado de forma radical. Opina que tras la pandemia la transformación de València ha sido más agresiva y que la ciudad se acerca a un parque temático. Sobre las movilizaciones por el derecho a la vivienda, cree que la ciudadanía puede presionar, pero que quienes pueden actuar son los gobiernos, y cita el caso de Mari Carmen como figura icónica entre muchos desahucios sin visibilidad. Se pregunta si podrá seguir en su barrio.

Sobre la escena musical, Blat ve más creatividad que posibilidades: vivir de la música en valenciano se reduce a uno o dos proyectos. Reparte la responsabilidad entre instituciones que apoyan poco la cultura, programadores que repiten los mismos grupos y un público que a veces se marcha en masa de un concierto de cinco mil personas y deja a unas 200 para el grupo siguiente. Destaca el talento de artistas jóvenes, entre ellas Esther, de quien es productor, y Quinto. Pide programación valiente y compromiso de las instituciones y del público.

En el escenario, la banda cuenta ahora con un músico más. Todo lo que suena en un concierto de Tardor se toca en directo, sin pistas pregrabadas, y cinco de los integrantes cantan; solo el batería no lo hace. Blat lo define como un concierto de banda de rock sin espectáculo calculado al milímetro, con sus imperfecciones. Según Valencia Plaza, a partir de una entrevista de su sección Culturplaza.

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