Sagunto encadena diez días de fiesta por el Día de la Comunitat Valenciana
Sagunto encara diez jornadas de actos por el Día de la Comunitat Valenciana, entre el 25 de septiembre y el 12 de octubre, con mercado medieval, repique de campanas, mascletà y entrega de medallas de la ciudad.
El Ayuntamiento ha cargado el calendario de octubre con una programación amplia en torno al Día de la Comunitat Valenciana, coordinada desde las áreas de Cultura y de Fiestas y Cultura Popular junto a entidades del municipio. Todo gira este año alrededor de una misma efeméride: se cumplen 750 años de la muerte de Jaume I, el rey al que Sagunto debe su Carta Puebla y, con ella, el reconocimiento histórico como ciudad. Así lo recordó la edil de Cultura, Ana María Quesada, al presentar el programa. Además del público local, la cita coincide con el puente de octubre, un fin de semana en el que Sagunto suele recibir visitantes de otros puntos de la provincia atraídos por el castillo y el casco histórico; el propio mercado medieval, con su mezcla de puestos, música en directo y oficios recreados, funciona en los últimos años como reclamo añadido para quienes combinan la visita cultural con un paseo por el centro.
El primer gran reclamo llega con el mercado medieval, que instalará sus puestos en la plaza Cronista Chabret y en la subida hacia el Castillo, entre el jueves 8 y el domingo 11. El horario se reparte en dos tramos —uno de mañana, de diez a dos, y otro de tarde-noche, de cinco a once—, lo que deja prácticamente toda la jornada abierta al público. La inauguración, el propio jueves 8 con el pistoletazo de salida a las seis de la tarde, combina teatro de calle, escenas históricas recreadas, bailes de época y varios talleres, unos de oficios artesanos y otros pensados para el público infantil. Se trata, en conjunto, de un recorrido que puede hacerse a pie sin salir del entorno del casco histórico, ya que todos los puntos quedan a corta distancia entre sí.
El 9 de octubre concentra el grueso de los actos institucionales. A mediodía, la Casa Municipal de Cultura acoge la ceremonia de entrega de las medallas de la ciudad, distinción que este año recae en Socoltie, la Unión Musical Porteña, Margarita Pín, Paqui Roldán y la Falla Luis Cendoya —nombres que el Ayuntamiento ya había avanzado semanas atrás—. La medalla de la ciudad es la distinción civil de mayor rango que concede el Consistorio y reconoce, cada año, tanto a colectivos como a personas que considera representativas de la vida social, cultural o festiva del municipio; en esta edición, la lista combina una entidad social, una banda de música y varias trayectorias vinculadas al mundo festero. Poco después, hacia las doce, la plaza Mayor vive un repique general a cargo de los Campaners de Morvedre: una tarea que la Unesco cataloga como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y que pocas veces se muestra de forma tan abierta. A las dos de la tarde, una mascletà en la plaza Picasso da el pistoletazo de salida a la comida popular con la que buena parte del vecindario suele cerrar la mañana festiva.
Por la tarde, la fiesta se reparte por varios rincones de la ciudad. A las seis y media, danza tradicional a cargo de la Associació Cultural Danses Valencianes Els Fallers en el auditorio al aire libre del Triángulo Umbral; una hora después, el Grup de Danses de Morvedre toma el relevo en la plaza Cronista Chabret; y ya de noche, a las once, la orquesta Panorama cierra la jornada en el espacio Internúcleos de la avenida Fausto Caruana, escenario que el Consistorio viene utilizando para varios conciertos recientes.
El programa no termina el día grande. La Falla La Victoria organiza el sábado 10, desde las seis de la tarde, un evento musical con food trucks en su propia sede. Y el lunes 12, festividad de la Virgen del Pilar, el Centro Cultural y Recreativo Aragonés lleva cuadros folclóricos al Teatro de Begoña a las doce y media, mientras la Casa de Aragón repite formato media hora más tarde en la plaza Cronista Chabret.
Buena parte de este calendario convive, además, con otro pilar de la agenda saguntina de estas semanas: los actos de Moros y Cristianos, que ocupan del 25 de septiembre al 4 de octubre buena parte de la ciudad. En esos mismos días, la Casa de Aragón ofrece el día 2 una charla sobre el aniversario de Jaume I en el Auditorio Joaquín Rodrigo; la Unión Musical Porteña comparte cartel el sábado 3 con otra banda en la Casa Municipal de Cultura; y el domingo 4 se entregan, también en el Joaquín Rodrigo, los premios Orpheo.
La fecha se suma a un calendario festivo que en Sagunto apenas da tregua al llegar el otoño: semanas antes, en verano, el Teatro Romano suele acoger representaciones ligadas al festival Ludi Saguntini, y este mismo octubre concentra, además del Día de la Comunitat Valenciana, el cierre de los Moros y Cristianos y los actos previos al puente. Para el área municipal de Cultura, encadenar estas citas —herederas de una tradición de mercados y recreaciones que en los últimos años se ha convertido en una de las señas de identidad turística del centro histórico— tiene también un efecto práctico: concentra visitantes en el entorno del Castillo y la plaza Cronista Chabret en un tramo del año en el que el comercio y la hostelería de la zona suelen notar el paso de gente de fuera del municipio, algo que beneficia de forma indirecta a los pequeños negocios instalados junto al recorrido festivo, aunque el Ayuntamiento no ha ofrecido en esta ocasión ninguna cifra concreta de impacto económico.
El alcalde, Darío Moreno, presentó la programación acompañado de la concejala Quesada y de Ricardo Melià, presidente de la Asociación Cultural Penyes de Festes Patronals de Sagunt. Moreno agradeció el trabajo conjunto de las entidades para sacar adelante lo que definió como «el día grande de los valencianos y valencianas» y subrayó que el homenaje a Jaume I atraviesa buena parte del programa de este año, en un municipio que sigue reivindicando su vínculo histórico con la Corona de Aragón. La convocatoria conjunta con las entidades locales, habitual en los grandes citas del calendario saguntino, vuelve a repetirse este año como fórmula para repartir tareas entre colectivos y administración sin que la organización recaiga entera sobre la plantilla municipal.
Según aytosagunto.es.