El Circo Raluy Legacy presenta CYBORG en Puerto de Sagunto hasta el 27 de septiembre
Quien quiera ver CYBORG, el nuevo espectáculo del Circo Raluy Legacy, tiene hasta el 27 de septiembre en Puerto de Sagunto: casi dos horas de riesgo, tecnología y humor bajo una carpa climatizada.
Hasta el domingo 27 de septiembre sigue abierta la ocasión de ver CYBORG en Puerto de Sagunto; contando hoy, lunes 21, quedan siete días para hacerlo. La buena respuesta de los espectadores llevó al Circo Raluy Legacy a prolongar su paso por la localidad, y después la compañía continuará su gira en Gavà. Las funciones se ofrecen en un recinto de lona cubierto y con aire acondicionado, algo útil con las temperaturas de estos días.
La sesión que recoge la crónica empieza a las 17.00 horas y dura en torno a dos horas, con un intermedio de 15 minutos. Ni el precio de las entradas ni la repetición diaria de ese horario figuran en las fuentes consultadas, así que lo prudente es preguntar a la compañía antes de ir.
En escena, CYBORG cruza el circo clásico con una ambientación de ciencia ficción. La prueba más arriesgada es el Globo de la Muerte, ejecutado a oscuras; junto a ella desfilan contorsionistas, seres robóticos y figuras animatrónicas con forma de animal, que dibujan un mundo a caballo entre personas y máquinas. Ningún número se parece al anterior, de modo que los ritmos y las atmósferas cambian constantemente. Quien cose el conjunto es el humorista argentino Pietro Vicentini, que ocupa los intervalos con humor mientras los artistas se preparan para cada reto.
Antes de sentarse, el espectador pasa junto a las furgonetas y carruajes de época de la compañía. Esa flota viene de lejos: el Legacy heredó una colección de más de 40 caravanas y camiones circenses de principios del siglo XX, considerada uno de los museos itinerantes de circo más importantes de Europa. El público, además, es heterogéneo: acuden tanto parejas y familias con menores de corta edad como espectadores de edad avanzada.
Para entender el apellido hay que remontarse a Luis Raluy y Barbara Rastall. Ella, bailarina natural de Liverpool, coincidió con él en el circo italiano Moira Orfei; ambos compartían el proyecto de fundar uno propio. Del Circo Raluy original, que dejó de existir en mayo de 2016, salieron varios proyectos artísticos familiares, entre ellos el Legacy, responsable de CYBORG. Según la propia compañía, seis generaciones de la familia mantienen en marcha este circo-museo itinerante, con más de un siglo a cuestas. En su currículum figura el Big Top Label, galardón que, también según ella, solo ostentan 13 circos del planeta.
La directora es Louisa Raluy, que también se sube a la pista en actos aéreos, de magia y sobre alambre. La codirectora, Kerry Raluy, se ocupa del diseño y la confección de buena parte del vestuario. De la quinta generación, Benicio y Charmelle Raluy, es un trapecio a dúo que llevan más de tres años perfeccionando. Según elperiodicodeaqui.com, con datos adicionales de Wikipedia sobre el Circo Raluy.