Sagunto reclama a la Generalitat fondos para refrigerar sus colegios
El Pleno municipal ha pedido un consorcio con la Generalitat, valorado en 100 millones de euros al año, para renovar la climatización de los centros educativos de Sagunto, con aulas que llegan a 34°C.
Mientras el debate sobre la financiación educativa continúa abierto entre Valencia y los municipios, en Sagunto el problema se mide en grados: algunas aulas de los colegios públicos llegan a los 34°C, según la moción que acaba de aprobar el Pleno municipal. El texto, impulsado por Compromís per Sagunt y defendido por la concejala Maria Josep Soriano, reclama al Consell un consorcio inédito entre la Generalitat, los ayuntamientos y las diputaciones, con 100 millones de euros al año para el mantenimiento y la climatización de los centros educativos. La moción recoge, apenas tres días después, la misma reivindicación que Compromís per Sagunt ya había planteado en solitario el 4 de agosto, esta vez con el respaldo formal del Pleno municipal.
El respaldo salió con los votos de PSPV-PSOE, IP, Compromís per Sagunt y EU-Unides Podem; el PP votó en contra y Vox se abstuvo. Junto al nuevo consorcio, el Pleno exige recuperar la partida de 306 millones de euros anuales que el anterior Ejecutivo autonómico dedicaba al Pla Edificant, y que se retome el reparto de, como mínimo, 50 obras al año entre los ayuntamientos, un ritmo que se ha frenado con el cambio de Gobierno regional.
El texto exige además que el Consell cumpla las resoluciones del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana que ordenan retomar proyectos del Pla Edificant con climatización integral que el actual Ejecutivo había paralizado. Ese tribunal —la instancia judicial de mayor rango en la Comunitat, operativa desde su constitución formal el 23 de mayo de 1989, tras crearse en 1985— es precisamente el órgano al que corresponde dirimir litigios como este entre la administración regional y los municipios.
La moción también da cobertura a un acuerdo que el Consejo Escolar Municipal ya había aprobado por unanimidad el 7 de julio: pedir que Sagunto entre como actuación prioritaria en el Pla EduClima - Pla de Confort Tèrmic 2026-2029. Los argumentos combinan varios factores: una red pública amplia con muchos edificios antiguos, un crecimiento continuado de matrícula —más de 800 alumnos nuevos cada curso desde 2022/2023— y la condición de municipio costero, con un clima que agrava el calor y una climatización que sigue siendo la excepción, no la norma, en los centros.
La reivindicación se apoya en una norma muy concreta: el Real Decreto 486/1997 sobre seguridad y salud laboral marca un máximo de 27°C y un mínimo de 17°C en espacios de trabajo sedentario, la categoría en la que encajaría un aula. Para tareas físicas ligeras el margen se estrecha —de 14°C a 25°C— y la ley suma otra exigencia poco citada: mantener la humedad relativa entre el 30% y el 70%. Con las aulas saguntinas moviéndose, según la moción, entre 30°C y 34°C, el desajuste con la normativa es evidente.
Entre las consecuencias que enumera el texto figuran la pérdida de concentración, el agotamiento mental y físico, mareos, dolores de cabeza, deshidratación y el agravamiento de problemas respiratorios o cardiovasculares por el estrés térmico prolongado. La moción también apunta al propio Consell: le achaca no haber sacado adelante ninguna intervención de climatización integral que no viniera ya proyectada, e incluso haber paralizado varias, tras tres cursos sin intervenir mientras las temperaturas seguían batiendo récords y el departamento autonómico de Educación optaba, según el texto, por parches puntuales en lugar de soluciones estructurales.
Como alternativa, el Ayuntamiento plantea medidas más duraderas: más arbolado y jardines verticales para dar sombra, protecciones solares o marquesinas en las fachadas, ventilación cruzada y una red eléctrica capaz de sostener sistemas de climatización aerotérmica alimentados con energía renovable. La aprobación de la moción no obliga por sí sola a la Generalitat: se trata de una petición formal del Pleno municipal, cuyo cumplimiento depende de que el Consell decida incluir a Sagunto en sus próximas partidas presupuestarias. Mientras tanto, las familias con hijos escolarizados en los centros más antiguos del municipio seguirán dependiendo, en los meses más calurosos del curso, de medidas provisionales como ventiladores portátiles o el ajuste de horarios, hasta que se confirme si el Consell asume alguna de las peticiones aprobadas esta semana en el Ayuntamiento.
La petición llega solo unos días después de que la propia Generalitat anunciara diez nuevos centros educativos en construcción o reforma en la Comunitat Valenciana, ninguno de ellos en Sagunto. Según Ajuntament de Sagunt y elperiodic.com, con datos adicionales del BOE sobre el Real Decreto 486/1997 y de Wikipedia sobre el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.